No somos una academia. Somos el cambio que la educación necesitaba
Nacimos para demostrar que el rendimiento académico y el bienestar emocional no son enemigos, sino la combinación perfecta para el éxito.
Nuestra Historia:
¿Por qué Shido?
Vivimos en un sistema educativo obsesionado con el "qué" (el temario, el examen, la nota) que ha olvidado por completo el "quién" (el alumno).
En Shido Education nacimos de una frustración compartida: ver a alumnos brillantes bloqueados por la ansiedad, y a estudiantes trabajadores que no veían resultados a pesar de las horas de estudio. Nos dimos cuenta de que el problema no era la capacidad del alumno, sino la metodología.
Decidimos romper con el modelo de «clase magistral y repetición» para crear un espacio donde la neurociencia, la pedagogía y la educación emocional se unen. No queríamos ser un parche para aprobar un examen; queríamos ser la herramienta para que aprendas a aprender para siempre.
Nuestra Filosofía: El Método Integrativo
En la escuela tradicional te dicen «estudia», pero rara vez te enseñan «cómo funciona tu cerebro cuando estudia».
En Shido, entendemos que el aprendizaje es una experiencia humana completa. No eres un cerebro flotante; eres una persona con cuerpo, emociones y entorno.
- Mente: Estrategias cognitivas para entender, no memorizar.
- Emociones: Gestión del estrés y la confianza para desbloquear el potencial.
- Cuerpo: Hábitos y rutinas que maximizan la energía mental.
Qué nos hace diferentes
No eres un número
Entendemos que cada persona aprende con ritmos diferentes, por eso personalizamos el camino porque entendemos que nadie aprende igual a otra persona.
Resultados Reales
Ciencia + Empatía
Nuestro método no se basa en opiniones, sino en evidencia científica sobre el aprendizaje, aplicada con la cercanía humana que te falta en el aula masificada.
Nuestra Misión
Empoderar a una nueva generación de estudiantes para que afronten los retos académicos (como la PAU o el Bachillerato) no desde el miedo, sino desde la seguridad y la competencia.
Queremos que cuando termines tu paso por Shido, no solo te lleves una buena nota en el expediente, sino la certeza absoluta de que eres capaz de aprender cualquier cosa que te propongas.